lunes 9 de noviembre de 2009



La tragedia nos hace reir hasta los huesos del culo...



Que los cumplas a a a a...

lunes 19 de octubre de 2009



El pájaro en su jaula me transmite paz. Estando suelto juro que me lo comería de un bocado. Así, puedo sentirme libre del pecado del canibalismo. ¡Dios bendiga esa jaula! ¡¿Dios bendiga esa jaula?! El que sale muere, el que se queda tan solo anhela salir; la tragedia me hace reír los huesos del culo.

domingo 11 de octubre de 2009


Se había sacado el reloj del bolsillo, y lo miraba con ansiedad, propinándole violentas sacudidas y llevándoselo una y otra vez al oído.
Luego, reflexionó unos instantes:
"Es hoyyyyyy!!!!! Hoy es..."

miércoles 30 de septiembre de 2009


Ardas o la realidad de los objetos fabricados o el sueño de la razón ... (por una nueva república)


Y a continuación, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.


Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas... a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.-


¡Qué extraña escena describes -dijo una de las Ardas ellas- y qué extraños prisioneros!


Iguales que nosotros- replicó la otra-, porque entonces no hay duda, de que los tales hombres no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.

jueves 24 de septiembre de 2009


-Dice que empezó a escribir a los treinta y cinco ¿Qué hacía usted antes, entonces?

-No escribir.



Escritos de un hombre que hablaba